La pérdida de nitidez en las frecuencias de la comunicación humana
Cuando los fonemas y las consonantes comienzan a mezclarse, el cerebro tiene que trabajar el doble para rellenar los huecos informativos. Esta dificultad para entender voces suele ser el reflejo de un desgaste en las células encargadas de procesar las frecuencias agudas. Mediante un estudio audiológico de precisión en Puebla, identificamos de forma exacta este patrón de pérdida para programar un sistema de amplificación selectiva que separe el ruido del entorno de la voz de las personas.

